Guía turística de Soria – Descubre sus secretos

Comparte

5
(50)

Historia de Soria

Soria tiene una historia rica y fascinante que se remonta a tiempos pre-romanos. Los primeros habitantes de esta área fueron los celtas, quienes fundaron la poderosa ciudad de Numancia, ubicada a unos 8 km al noroeste de la actual Soria. Numancia era conocida por su heroica resistencia contra la invasión romana, que duró más de 20 años y terminó con el suicidio colectivo de los defensores en 133 a.C.




Después de la caída de Numancia, los romanos fundaron varias colonias cerca del río Duero, que formaba una frontera natural entre su provincia Hispania Citerior y los territorios celtas. Una de estas colonias era Uxama, que estaba situada en la colina Mirón, donde hoy se encuentra el santuario de la Virgen. Uxama era un importante centro administrativo y comercial que mantenía contactos con otras ciudades romanas, como Caesaraugusta (la actual Zaragoza) o Emerita Augusta (la actual Mérida).




En el siglo V d.C., los romanos fueron expulsados por los suevos germánicos, quienes fundaron un reino en el noroeste de España. Los suevos fueron uno de los primeros pueblos en adoptar el cristianismo y construyeron muchas iglesias y monasterios. En el siglo VI d.C., se erigió el primer templo dedicado a la Virgen en la colina Mirón, que se considera el más antiguo de España.




En el siglo VIII d.C., los suevos fueron conquistados por los visigodos, quienes a su vez fueron derrotados por los árabes, quienes iniciaron la expansión del islam en la Península Ibérica. Soria se encontraba en la frontera entre el emirato musulmán de Córdoba y los reinos cristianos de Asturias y Navarra. En 869 d.C., Soria fue el centro de la rebelión de Sulayman ibn Abusa contra el emir de Córdoba, quien envió a su hijo Hakan para sofocarla.




En el siglo XI d.C., Soria se convirtió en un punto importante y estratégico debido a su ubicación en el río Duero, que separaba las tierras cristianas y musulmanas. En 1085 d.C., el rey de Castilla Alfonso VI conquistó Toledo, lo que provocó la intervención de los almorávides, musulmanes fanáticos del norte de África, que querían unificar y renovar el islam en la Península Ibérica. En 1109 d.C., los almorávides derrotaron y mataron a Alfonso VI en la batalla de Uclés, lo que provocó una crisis en Castilla y León.




En 1119 d.C., Soria fue conquistada por el rey de Aragón Alfonso I el Batallador, quien le otorgó el Fuero Breve, un conjunto de derechos y privilegios para los habitantes. De esta manera, Soria se convirtió en una de las primeras ciudades que recibieron un fuero, lo que favoreció su desarrollo y repoblación. En 1134 d.C., Soria fue incorporada al reino de León, y en 1157 d.C., al reino de Castilla.




En el siglo XII d.C., Soria creció rápidamente bajo el gobierno del rey de Castilla Alfonso VIII, quien fue protegido por la nobleza soriana en su infancia y junto a la cual luchó en la batalla de Las Navas de Tolosa en 1212 d.C., que fue una victoria decisiva de los cristianos sobre los almohades, sucesores de los almorávides. En 1221 d.C., Alfonso VIII otorgó a Soria el Fuero Extenso, que fue uno de los documentos más importantes del derecho medieval y que sirvió de base para el Fuero Real. El Fuero Extenso describía la estructura medieval de la ciudad entre la nobleza local (Doce Linajes), los burgueses (Jurados de Cuadrilla) y los pueblos circundantes (Sexmeros de la Tierra).




En el siglo XIII d.C., Soria era una de las ciudades más grandes y ricas de Castilla, con 35 parroquias y alrededor de 8000 habitantes. Soria también era un importante centro cultural y científico, donde trabajaba el famoso poeta y filósofo hebreo Abraham ibn Ezra. En 1270 d.C., el rey de Castilla Alfonso X el Sabio convocó en Soria las Cortes, una asamblea de representantes de la nobleza, el clero y las ciudades, que tenía la tarea de asesorar y apoyar al rey. En 1284 d.C., en Soria se celebró la boda del rey de Castilla Sancho IV con María de Molina, que fue una de las reinas más influyentes y respetadas de la historia de España.




En el siglo XIV d.C., Soria fue testigo de muchos eventos, como la entrega de la ciudad a Beltrán du Guesclin por Enrique II y la posterior rebelión de los habitantes, la creación oficial de las 12 Líneas Sorianas o la celebración de las Cortes nacionales en 1380 d.C. En el siglo XV d.C., Soria perdió importancia después de la unificación de Aragón y Castilla en 1479 d.C. y, sobre todo, después de la emisión del decreto de expulsión de los judíos en 1492 d.C. Para 1530 d.C., la ciudad tenía apenas unos 4500 habitantes.




En los siglos XVI, XVII y XVIII d.C., Soria perdió importancia política, y la lana fue el principal factor de desarrollo de la ciudad. Soria también fue el lugar de nacimiento y muerte de muchas figuras famosas, como el poeta Garcilaso de la Vega, el pintor Antonio Machado, el escritor Gustavo Adolfo Bécquer y el pintor Francisco de Goya. En 1701 d.C., Soria se puso del lado de Felipe V en la Guerra de Sucesión Española, lo que provocó el asedio y la destrucción de la ciudad por las tropas aragonesas e inglesas.




En el siglo XIX d.C., Soria fue afectada por las guerras napoleónicas, las guerras carlistas y las guerras de independencia en América Latina, que causaron la pérdida de población y riqueza. En 1833 d.C., Soria se convirtió en la capital de una nueva provincia, que incluía parte del antiguo reino de Soria. En 1837 d.C., Soria fue asediada por las tropas carlistas, que fueron repelidas por las fuerzas liberales. En 1841 d.C., Soria fue testigo de una rebelión armada contra la regencia de Baldomero Espartero, que fue sofocada por el general Diego de León. En 1868 d.C., Soria apoyó la revolución contra la reina Isabel II, que llevó a su derrocamiento y al establecimiento de un gobierno provisional. En 1872 d.C., Soria volvió a ser asediada por los carlistas, que intentaron tomar la ciudad bajo el mando del general Joaquín Elío. En 1874 d.C., Soria fue liberada por las tropas de Alfonso XII, que restauró la monarquía de los Borbones.




En 1908 d.C., Soria recibió el título de ciudad del rey Alfonso XIII. En 1912 d.C., Soria fue sede del primer congreso regionalista, que exigía una mayor autonomía para Castilla. En 1931 d.C., apoyó la proclamación de la Segunda República Española, que introdujo reformas sociales y políticas. En 1936 d.C., fue una de las primeras ciudades en unirse a la Guerra Civil Española, que duró hasta 1939 d.C. y terminó con la victoria de los nacionalistas de Franco. En 1940 d.C., Soria fue el lugar de ejecución de 13 miembros de la resistencia, conocidos como “Los 13 de la fama”. En 1951 d.C., Soria fue el lugar de construcción de la primera central nuclear en España, que fue cerrada en 1965 d.C. En 1978 d.C., Soria fue una de las ciudades que apoyaron la nueva Constitución de España, que estableció un estado social. En 1983 d.C., Soria se convirtió en parte de la recién creada región autónoma de Castilla y León.




En el siglo XXI d.C., Soria es una ciudad con una rica cultura y tradición, que busca desarrollarse económicamente y socialmente. Soria es también una ciudad con una fuerte identidad regional e histórica, que es expresada por sus habitantes e instituciones. Soria es una ciudad que ha conservado su patrimonio y belleza, pero al mismo tiempo está abierta a nuevos desafíos y oportunidades. Soria es una ciudad que vale la pena visitar y conocer.

Regresa al índice de contenidos de la guía turística de Soria  >>>>>>>>

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 50

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.


Comparte
Salir de la versión móvil